
martes, 23 de febrero de 2010

domingo, 21 de febrero de 2010

sábado, 20 de febrero de 2010

Tus rincones me estremecen de tener que recorrerlos, recorrerlos y disfrutarlos deleitosamente, claro que con la altura de los años tu hermosa piel torna la sensibilidad de pétalos de rosa, distinto origen, pero la misma delicadeza. La bondad de tus ojos me hace viajar a otro mundo, un mundo desconocido que desearía conocer contigo, pero me basta con sólo saber que están abiertos, no me importa más que tu simple presencia, aunque es incómodo porque en ciertos momento te tengo tan cerca y te extraño tanto anhelando paisajiarte. ¡Pero es ésa! Es tu presencia la que me pone nerviosa y termino llena de mariposas! Cuando estás mi conciencia vuela y desconozco su dirección pero reconozco temer buscarte para no molestarte. No quisiera estropear tus suaves alas con mis manos brutas que te desean torpemente, prefiero conformarme con aspirar tu olor nuevo de cada mañana y presenciar el calor de tu boca para volverme loca. Siempre tan preocupada de ti,
jueves, 18 de febrero de 2010

lunes, 15 de febrero de 2010
domingo, 14 de febrero de 2010
sábado, 13 de febrero de 2010
viernes, 12 de febrero de 2010

Era la noche más temprana
que había despertado mis sábanas,
pude quedarme ahí contigo,
contemplando tu respiro y el dulce
latido de tu inocencia,
pero el basto sonido del reloj me
decía que era un día más de rutina.
Por nuestro pan, por tu comida.
El sonido mecánico me recordaba
que ya había despertado antes de amanecer
y que no podría volver a desvanecer
entre tus pequeños y delgados brazos.
Por mi calor, por tu leche.
Salí de la cama sin dejar de mirarte
porque temía despertarte,
me buscaste con tu carita y al encontrar la calidez
de la almohada caíste nuevamente en el sueño.
Por tu seguridad, por mi serenidad.
¡Arriba compañera! escuché a lo lejos,
te aguarda un nuevo día, te levanta una nueva esperanza,
te espera el mismo y familiar lecho.